El sacerdote Wilfredo Montaño, de la Arquidiócesis de Santo Domingo, instó al presidente Luis Abinader a acercarse a la población y eliminar la burocracia que rodea su administración. Montaño afirmó que el gobierno está lleno de comisiones que solo escuchan lo que desean oír, dejando de lado las necesidades del pueblo.
“Si usted desea, haga una reunión conmigo para hablar de las cosas como son. Puedo asesorarlo en su gestión de manera discreta”, expresó Montaño, quien aseguró que reza por el éxito del presidente en lo que queda de su mandato.
El sacerdote apoyó la entrega de tarjetas de bonos, pero enfatizó la necesidad de proporcionar alimentos a los más pobres. “Solo los empresarios y los bancos se benefician de estas tarjetas en sus supermercados”, advirtió, instando al presidente a tomar nota de esta situación.
Montaño lamentó que el Estado esté atrapado en una burocracia que no atiende a las personas comunes, señalando que los programas sociales se implementan principalmente los fines de semana. “El pasado 24 de diciembre, muchas personas no pudieron cenar con sus familias porque la ayuda no llegó”, agregó.
A pesar de no haber solicitado nada para sí mismo, Montaño criticó la falta de apoyo a los sacerdotes en la distribución de ayuda. “Si no me buscan ahora, cuando el barco vaya a la deriva, no vengan a buscarme para apagar fuegos”, advirtió.
El sacerdote también destacó la importancia del contacto directo entre funcionarios y ciudadanos, señalando que actualmente los funcionarios parecen estar ocultos. “Todo está para la firma y nunca aparece una ayuda”, lamentó.
Montaño subrayó que la iglesia ha sido ignorada por el Estado, que ha creado su propio estilo de gobernanza, alejándose de la colaboración con instituciones religiosas en el acompañamiento a los más vulnerables. Comparó la situación con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, que busca acercarse a los pobres, algo que considera ausente en la República Dominicana.
Luis «El Gallo» apoya al presidente Abinader en la lucha contra la pobreza en RDFinalmente, Montaño criticó la falta de atención a las necesidades de las comunidades, afirmando que “ningún funcionario me ha llamado para preguntar qué necesitan las personas de su comunidad”. También cuestionó la justicia en el país, señalando que no se fiscaliza adecuadamente a las instituciones públicas y que las calles están en mal estado sin que nadie actúe al respecto.
