Wall Street cerró este miércoles con fuertes ganancias, impulsadas por el optimismo de los inversores ante posibles avances en las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la expectativa por los resultados financieros de Nvidia, una de las líderes en el auge de la inteligencia artificial.
Al finalizar la jornada en la Bolsa de Nueva York, el índice Dow Jones subió un 1,31%, equivalente a 645 puntos, hasta ubicarse en 50.009 unidades. El S&P 500 avanzó un 1,08%, mientras que el Nasdaq, dominado por empresas tecnológicas, ganó un 1,54%.
Los mercados reaccionaron positivamente tras reportes sobre una posible flexibilización de las tensiones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio petrolero mundial que había permanecido parcialmente bloqueada debido a la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La Guardia Revolucionaria iraní informó que 26 petroleros y embarcaciones comerciales cruzaron el estrecho durante las últimas 24 horas bajo supervisión naval iraní, lo que alimentó expectativas de una reducción en el riesgo geopolítico. Además, declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre negociaciones avanzadas con Teherán también impulsaron la confianza de los mercados.
En este contexto, el precio del petróleo de Texas cayó un 5,7%, situándose en 98,26 dólares por barril, tras disminuir la preocupación sobre posibles interrupciones en el suministro energético mundial.
En el sector tecnológico, las acciones de Nvidia registraron ganancias antes de la publicación de sus resultados trimestrales, considerados clave para medir el desempeño del mercado vinculado a la inteligencia artificial. La compañía superó recientemente los 5,5 billones de dólares en valor bursátil, convirtiéndose en la primera empresa en alcanzar esa cifra histórica.
Los precios del oro y la plata también registraron avances, reflejando cautela entre algunos inversionistas a pesar del optimismo general del mercado. Asimismo, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron luego de que disminuyeran los temores sobre un posible repunte inflacionario asociado al conflicto en Oriente Medio.

