El vertedero de Constanza se ha convertido en una grave amenaza ambiental, afectando el ecoturismo y contaminando el río local que desemboca en la presa de Sabana Yegua. Este problema, que persiste desde hace más de una década, ha sido un dolor de cabeza para las autoridades municipales, que aún no han encontrado una solución definitiva.
Ubicado a la salida del pueblo, en la carretera hacia la región sur, el vertedero se sitúa a unos tres kilómetros del centro de la ciudad y a 900 metros del sector El Arenazo. Los residentes de esta área sufren las consecuencias del humo y el mal olor cada vez que se producen incendios en la basura acumulada.
El alcalde de Constanza, Francisco Antonio Marte, informó que diariamente se vierten alrededor de 100 toneladas de basura en el vertedero, sin contar los desechos de empacadoras agrícolas e invernaderos. Marte destacó que este lugar es un foco de contaminación que afecta tanto al municipio como a las villas turísticas cercanas.
Impacto Ambiental y Proyectos Fallidos
El vertedero se encuentra a aproximadamente 500 metros de la carretera que conduce al santuario del Divino Niño, un popular destino turístico en la región. A pesar de las evaluaciones realizadas por técnicos del Fideicomiso DO Sostenible, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y el Ministerio de Medio Ambiente, aún no se ha definido un proyecto para abordar el problema.
Marte explicó que los terrenos son privados y se utilizan mediante un contrato anual, lo que limita las inversiones gubernamentales permanentes. Además, el vertedero está situado en una pendiente cercana a una cañada, lo que podría permitir que los lixiviados lleguen al Arroyo Hondo, afluente del río Al Medio, poniendo en riesgo la calidad del agua de la presa de Sabana Yegua.
La situación en Constanza recuerda la problemática del vertedero de Duquesa en Santo Domingo, que ha causado daños ambientales significativos a los ríos Isabela y Ozama. Un informe de Diario Libre evidenció que parte de los desechos del vertedero caen en una cañada que desemboca directamente en Arroyo Hondo.
En 2017, la Alcaldía de Constanza firmó un acuerdo con una universidad privada para construir un muro y convertir los desechos en abono orgánico, pero el proyecto no prosperó. En agosto de 2022, el Concejo de Regidores aprobó la Resolución 19-2025, que establece una mancomunidad para el manejo de desechos sólidos, buscando optimizar recursos y cumplir con la normativa ambiental.
La problemática de Constanza es similar a la de Jarabacoa, donde el vertedero de Buena Vista también genera preocupaciones por los incendios constantes. En general, el país enfrenta un desafío significativo para erradicar los vertederos a cielo abierto, que emiten alrededor de 1.2 millones de toneladas de metano al año, según un estudio de 2022.
A pesar de la meta del presidente Luis Abinader de eliminar estos vertederos para el 2027, hasta julio de 2025, solo se había cerrado técnicamente 20 vertederos, lo que representa un promedio de 6.6 por año. La controversia en torno a la Ley 98-25 sobre Manejo de Residuos Sólidos ha añadido obstáculos, y el cobro de cuotas a las empresas ha sido suspendido hasta que se realicen modificaciones en el Congreso Nacional.

