CARACAS. – Dos semanas después del doble terremoto que devastó el norte de Venezuela, el país enfrenta el reto de la reconstrucción tras la crisis humanitaria en la costa del estado de La Guaira. La gestión de la emergencia ha estado marcada por la asistencia técnica internacional, mientras se agota la ventana del rescate inmediato.
El registro oficial de desaparecidos no está disponible públicamente. Aunque el Gobierno habilitó un canal para reportar a estas personas y mencionó 157 desaparecidos un día después de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, la cifra no ha sido actualizada y no hay acceso al registro gubernamental.
Datos de víctimas y rescates
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha indicado que se contabilizan 3.685 fallecidos y 16.740 heridos, aunque no ha querido ofrecer proyecciones. Por su parte, la iniciativa ciudadana ‘Desparecidos Terremoto Venezuela’ ha registrado más de 30.100 personas no localizadas.
Los rescates fueron realizados principalmente por ciudadanos que, sin herramientas, levantaron escombros para liberar a sus familiares atrapados. El Gobierno reporta 6.462 rescates, mientras que la ONU ha confirmado 14 rescates complejos realizados por equipos internacionales en una semana.
Desde el primer momento, Venezuela solicitó ayuda internacional, recibiendo a más de 3.000 rescatistas de 30 países. Estos equipos comenzaron a llegar el 25 de junio y se desplegaron en las zonas afectadas, sumándose a más de 10.000 rescatistas venezolanos.
Sin embargo, la ciudadanía ha denunciado la ausencia de efectivos de Protección Civil y otros organismos de seguridad en las primeras horas tras la tragedia. Aunque la Fuerza Armada debía desplegarse por ley, fue solo hasta el sábado que La Guaira amaneció militarizada tras un decreto de Rodríguez.
Ayuda humanitaria y planes de reconstrucción
A pesar de la llegada de militares, los familiares de las víctimas afirmaron que no contaron con la asistencia necesaria. Desde el inicio, miles de venezolanos han llevado alimentos y herramientas para ayudar en la retirada de escombros, lo que ha provocado un colapso en las vías y restricciones de acceso al estado.
Rodríguez anunció la habilitación de casi 90 refugios temporales para 17.907 personas que quedaron sin hogar. En este contexto, muchos han optado por trasladarse a otros estados para rehacer sus vidas.
La presidenta también prometió que antes de finalizar el año se construirán viviendas para los afectados. Actualmente, el Gobierno trabaja en planes de reconstrucción con aliados como Estados Unidos y Brasil, y mantiene conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La gestión de la tragedia ha llevado al Gobierno venezolano a abrirse más al mundo, estableciendo coordinación con agencias de la ONU y países con los que no tiene relaciones diplomáticas. Este giro responde a la necesidad de reforzar la capacidad operativa para enfrentar la emergencia y la reconstrucción, que requiere una inyección masiva de capital que el Estado no puede generar por sí solo tras años de crisis.

