El campeón de peso pesado Oleksandr Usyk logró mantener su invicto al vencer por nocaut técnico a Rico Verhoeven en el undécimo asalto, en una pelea celebrada el sábado en Giza, Egipto. Usyk, de 39 años, enfrentó un fuerte desafío por parte del kickboxer holandés, quien lo llevó al límite durante gran parte del combate.
En un desenlace tumultuoso, Usyk derribó a Verhoeven al final del décimo asalto, y el árbitro Mark Lyson detuvo la pelea a los 2:59 del undécimo asalto, justo después de que Verhoeven se levantara antes de la cuenta de diez. “Pensé que la pelea se detuvo demasiado pronto, pero al final no depende de mí”, comentó Verhoeven desde el ring, con las emblemáticas Pirámides de Giza de fondo.
Con esta victoria, Usyk mejora su récord a 25-0 con 16 KOs y retiene los cinturones del CMB, AMB y FIB. Por su parte, Verhoeven, de 37 años, apenas disputó su segunda pelea como boxeador, tras una victoria en 2014.
Usyk, quien dedicó su triunfo al “pueblo ucraniano y a los soldados ucranianos”, agradeció a Verhoeven por su desempeño. “Muchísimas gracias, Rico, eres un luchador increíble”, expresó el campeón tras el combate.
A pesar de su experiencia en kickboxing, Verhoeven logró sorprender a algunos observadores al recordar la histórica victoria de Buster Douglas sobre Mike Tyson en 1990. El excampeón de kickboxing utilizó golpes al cuerpo para ralentizar a Usyk y en ocasiones lo hizo parecer lento.
Verhoeven mencionó que creía que la pelea estaba bastante igualada en las tarjetas de puntuación, aunque solo podía optar al cinturón del CMB. La actuación del holandés dejó una impresión notable en el público y en los analistas del boxeo.

