La Unión Europea consideró este domingo como un «avance para el Estado de derecho» la investidura de Gabriel García Luna como nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público de Guatemala, quien asumió el cargo para un período de cuatro años.
En un comunicado, la misión diplomática de la Unión Europea en Guatemala destacó que la llegada de García Luna a la Fiscalía representa un progreso para el Estado de Derecho, la democracia y la protección de los derechos humanos en el país.
Asimismo, la Unión Europea enfatizó que la nueva dirección del Ministerio Público ofrece una oportunidad para finalizar las prácticas de criminalización que se dieron bajo la gestión de Consuelo Porras Argueta, la exfiscal general sancionada por EE.UU. y la UE.
La misión recordó que numerosos periodistas, operadores de justicia y activistas han sido objeto de persecución judicial sin pruebas, incluyendo a los líderes indígenas Luis Pacheco y Héctor Chaclán, quienes llevan más de un año en prisión sin un proceso judicial adecuado.
En su primera conferencia de prensa, García Luna anunció la creación de una comisión para revisar los casos de al menos 50 personas que se encuentran en el exilio, así como aquellos que han enfrentado cargos infundados durante la gestión de la exfiscal.
García Luna asumió oficialmente el cargo en el primer minuto de este domingo, cumpliendo con lo estipulado por la ley, sin ceremonias protocolarias. Fue designado por el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León.
El nuevo fiscal expresó que «hoy no inicia una Administración más. Hoy inicia una oportunidad para devolverle dignidad a la justicia penal guatemalteca» en un comunicado emitido a primera hora.
Porras Argueta ocupó el cargo durante ocho años, período que estuvo marcado por sanciones internacionales por corrupción y la persecución judicial de exfiscales anticorrupción, activistas y periodistas, como José Rubén Zamora y Juan Luis Font, quienes se encuentran en el exilio.

