La UEFA criticó este lunes la decisión de la FIFA de habilitar al delantero estadounidense Folarin Balogun para el partido de octavos de final del Mundial contra Bélgica, tras haber sido expulsado en un encuentro anterior. La UEFA calificó esta acción de «inaudita, incomprensible e injustificable», argumentando que la aplicación de las reglas es crucial para la transparencia de las competiciones.
En un comunicado, el organismo europeo enfatizó que la suspensión automática de al menos un partido tras recibir una tarjeta roja directa debe aplicarse sin excepciones. Según la UEFA, modificar sanciones de este tipo pone en riesgo la integridad del torneo y podría establecer un precedente para casos similares en el futuro.
Balogun fue expulsado el pasado miércoles en el partido contra Bosnia-Herzegovina tras una revisión del VAR que confirmó una falta grave sobre Tarik Muharemovic. A pesar de esto, la FIFA decidió suspender la ejecución de la sanción, invocando una disposición de su Código Disciplinario que permite anular sanciones en ciertas circunstancias.
La decisión fue bien recibida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien agradeció a la FIFA por revertir lo que consideró «una gran injusticia». El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también apoyó la medida, argumentando que la expulsión había afectado negativamente a la selección de su país.
Por otro lado, la Federación Belga de Fútbol expresó su sorpresa ante la decisión de la FIFA. Recordaron que tanto el Código Disciplinario de la FIFA como el reglamento del Mundial estipulan que una tarjeta roja conlleva automáticamente la suspensión del siguiente partido del jugador expulsado, lo que genera dudas sobre la validez de la medida adoptada.

