La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) llevó a cabo un charla-conversatorio titulado «Norma ISO 21001:2025: Calidad de la Educación», con el objetivo de fortalecer la cultura de calidad en sus procesos académicos e institucionales. La actividad fue liderada por el maestro Lorenzo-Lenchy Vargas, director general de Gestión de la Calidad.
Durante el evento, Vargas destacó que la calidad educativa debe ser un compromiso institucional permanente y una manifestación genética. Afirmó que la calidad debe ser un valor transversal en todas las funciones universitarias, en constante evolución.
Compromiso con la calidad educativa
El director de Gestión de la Calidad subrayó la importancia de estos encuentros, ya que comprometen al ámbito académico con el concepto de calidad educativa, esencial para el país. Vargas enfatizó que la calidad y la cultura de calidad son distintas, señalando que todas las actividades humanas están orientadas hacia la calidad de vida.
Asimismo, instó a ver los procesos de mejora continua como un ejercicio de libertad, no como una imposición, y propuso que la calidad se convierta en un escudo de protección institucional, buscando siempre alcanzar niveles superiores de excelencia en beneficio de los estudiantes y la sociedad dominicana.
Por su parte, la maestra Inmaculada Núñez Valerio resaltó la urgencia de estructurar y estandarizar los procesos bajo la norma ISO 21001:2025, que se centra en una gestión de calidad total en la educación. Explicó que un sistema de calidad incluye elementos interrelacionados que regulan y controlan las organizaciones para cumplir con requisitos legales y sociales.
Núñez Valerio indicó que la calidad en los procesos de aprendizaje se mide a través de competencias, y que es fundamental apoyar la participación de todos los estudiantes, incluidos aquellos con necesidades especiales, para lograr una inclusión real en las aulas.
La expositora también mencionó que el éxito de un sistema de gestión de calidad depende de centrarse en el estudiante y el futuro egresado, considerando a todas las partes interesadas, como docentes y el sector empleador. Según ella, estrechar la vinculación con el mercado laboral es esencial para que la formación académica responda a las demandas profesionales del país.

