La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) enfrenta un momento crucial en su historia. Más allá de las promesas de campaña, es fundamental evaluar la trayectoria y la ética de quienes aspiran a liderar la institución.
Con su 500 aniversario a la vista, la UASD debe mirar más allá de la coyuntura actual.
Es esencial analizar la hoja de vida de cada candidato con serenidad y un sentido histórico, en lugar de dejarse llevar por la retórica del momento.
La política a menudo se presenta de manera atractiva para ganar elecciones. Sin embargo, la universidad no puede permitirse decidir basándose solo en apariencias.
Su misión exige un examen riguroso de la conducta y la coherencia entre las palabras y las acciones de los aspirantes.
La misión de la universidad
La UASD no es solo un espacio administrativo ni un campo de lucha por el poder.
Es un lugar donde se forma la conciencia crítica de la sociedad. En sus aulas y pasillos, se cultivan no solo profesionales, sino también ciudadanos comprometidos con el futuro del país.
Reflexionar sobre su papel implica reconocer que su misión va más allá de la simple transmisión de conocimientos.
Educar es fomentar la capacidad de cuestionar y comprender la complejidad del mundo.
En un contexto marcado por la prisa y la polarización, la universidad debe ser un faro de encuentro entre diversas ideas.
Su grandeza radica en la pluralidad de voces y en el respeto por la verdad.
Responsabilidad compartida
Cada miembro de la comunidad universitaria tiene la responsabilidad de promover una cultura institucional basada en la ética y el compromiso social.
El conocimiento debe ser visto como un deber colectivo, no como un privilegio individual.
En este momento decisivo, es crucial que la UASD tome decisiones que definan su rumbo.
La posteridad se construye con dignidad y visión académica, no con consignas efímeras.
Finalmente, la historia de la universidad recordará no las emociones de la campaña, sino la huella que dejen los hechos y la conducta de sus líderes en todos los aspectos de sus vidas.

