La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha experimentado un crecimiento significativo gracias a las contribuciones de sus rectores a lo largo de su historia reciente. Cada uno, desde su contexto, ha fortalecido la institución y ha cumplido con su misión académica.
El ingeniero Miguel Rosado Montes de Oca destacó por su gestión en la recuperación y dignificación de los espacios físicos universitarios, lo que ayudó a superar el deterioro que afectaba el entorno académico. Por su parte, el doctor Porfirio García promovió una cultura institucional más organizada y estable, enfrentando prácticas perjudiciales como la proliferación del panfleto anónimo.
La gestión del doctor Roberto Reyna se centró en el ámbito académico, impulsando iniciativas para fortalecer la docencia y la proyección de la universidad a nivel nacional e internacional. Posteriormente, el doctor Franklin García Fermín contribuyó a la expansión de la presencia académica de la UASD y a la consolidación de procesos administrativos.
El maestro Mateo Aquino Febrillet aportó una profunda vocación académica y humanista, fortaleciendo la identidad de la UASD y su vinculación con la sociedad dominicana. La gestión del doctor Iván Grullón Fernández continuó con el fortalecimiento de la institucionalidad, promoviendo proyectos académicos y administrativos de largo alcance.
La doctora Emma Polanco Melo hizo historia al convertirse en la primera mujer rectora de la UASD, impulsando procesos de modernización administrativa y fortalecimiento institucional. Actualmente, el maestro Editrudis Beltrán Crisóstomo se enfoca en la transformación académica y la modernización tecnológica de la universidad.
La UASD demuestra que su desarrollo es un proceso continuo, donde cada rector deja una herencia y sienta las bases para futuros avances. De cara al período 2026-2030, la universidad enfrentará retos en investigación científica, innovación tecnológica y calidad académica.
Las futuras autoridades universitarias deberán asumir estos desafíos con visión estratégica, preservando los logros alcanzados y construyendo nuevas oportunidades para el desarrollo académico.

