El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un plan de inversión público-privada de 6.600 millones de dólares para aumentar la capacidad de fabricación de submarinos en el país. La presentación tuvo lugar en el puerto de Baltimore (Maryland) este martes, mientras Trump se encuentra en campaña para las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
El proyecto, que busca crear miles de empleos en la región, no contó con la participación del gobernador de Maryland, Wes Moore, quien fue invitado pero no pudo intervenir en los discursos. Trump destacó la importancia del evento al afirmar: “Hoy damos inicio oficialmente a la construcción del mayor astillero de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial”.
La empresa de defensa Anduril Industries será la encargada de realizar una inversión de 3.700 millones de dólares para la construcción de Arsenal-2, un astillero que contará con tecnología avanzada en el centro logístico Tradepoint Atlantic. La Armada estadounidense complementará esta inversión con un contrato de 2.900 millones de dólares adjudicado a Anduril, sumando un total de 6.600 millones.
Las nuevas instalaciones se enfocarán en la fabricación de componentes clave para los submarinos de propulsión nuclear de la clase Virginia, cuyo ensamblaje se lleva a cabo en otros astilleros. Este esfuerzo forma parte de un plan más amplio de Trump para revitalizar la industria de los astilleros en el país.
El puerto de Baltimore, el más importante para el comercio de automóviles en Estados Unidos, ha enfrentado desafíos recientes, como el colapso del puente Francis Scott Key en 2024, que bloqueó su principal acceso marítimo durante más de dos meses. Esto ha impactado su actividad comercial.
Trump ha enfatizado la necesidad de fortalecer la industria naval, especialmente en un contexto donde China se ha convertido en el mayor armador del mundo, superando a Estados Unidos en número de embarcaciones militares, aunque las Fuerzas Navales estadounidenses aún mantienen más tonelaje en total.

