Trump impone nuevas sanciones a Cuba durante manifestación del 1 de mayo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes nuevas sanciones dirigidas a asfixiar al gobierno cubano, coincidiendo con la manifestación del 1 de mayo que la isla convocó para «defender la patria» y denunciar las amenazas de agresión militar de EE.UU. La isla, situada a 150 km de la costa de Florida, es considerada por Trump como una «amenaza extraordinaria» para la seguridad nacional estadounidense.
Desde Florida, Trump advirtió que podría hacer que un portaaviones estadounidense se detuviera «a unas 100 yardas (90 metros) de la costa» de Cuba. Esta declaración se suma a un contexto de tensiones crecientes entre ambos países.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó las nuevas sanciones y calificó el bloqueo impuesto por EE.UU. como «genocida». En un mensaje publicado en X, Díaz-Canel criticó las medidas coercitivas y afirmó que «nadie honesto puede aceptar la excusa de que #Cuba sea una amenaza para ese país».
Además del embargo vigente desde 1962, Washington ha implementado un bloqueo petrolero desde enero, permitiendo la entrada al país solo de un buque con crudo ruso. Este endurecimiento de las sanciones ha exacerbado la crisis económica que enfrenta Cuba, caracterizada por debilidades estructurales y una reforma monetaria fallida.
La manifestación del 1 de mayo se llevó a cabo frente a la embajada estadounidense en La Habana, donde asistieron figuras destacadas como el líder revolucionario Raúl Castro y el presidente Díaz-Canel. Bajo el lema «defendemos la patria», el gobierno convocó a empleados estatales y miembros del Partido Comunista a participar en lo que se denominó una «plataforma antiimperialista».
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también se pronunció en contra de las sanciones, calificándolas de «castigo colectivo al pueblo cubano». En un mensaje en X, Rodríguez destacó que el gobierno de EE.UU. responde con medidas coercitivas ilegales y abusivas ante la manifestación.
A pesar de la tensa relación, ambos países han mantenido diálogos, incluyendo reuniones diplomáticas de alto nivel en La Habana el 10 de abril. En esa ocasión, un funcionario estadounidense se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
La situación económica en Cuba se ha deteriorado gravemente, con una caída del turismo y la paralización de sectores clave como el níquel y el tabaco. El dirigente de la central sindical de trabajadores, Osnay Miguel Colina, afirmó que el 1 de mayo confirma la resistencia del pueblo cubano frente a las limitaciones impuestas por EE.UU.
Durante la concentración, el gobierno reportó haber recolectado más de seis millones de firmas de cubanos «por la patria y por la paz», aunque opositores cuestionan las condiciones de esta recolección. Miles de cubanos también se manifestaron en las principales ciudades del país, según imágenes de la televisión estatal.

