El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó este miércoles al fiscal federal de Seattle, Roger Rogoff, solo una hora después de que los jueces federales lo nombraran por unanimidad. El fiscal general interino, Todd Blanche, anunció el despido a través de su cuenta de X, argumentando que los jueces no consultaron con la Administración antes de realizar el nombramiento.
Blanche explicó que, aunque los jueces del Distrito Oeste de Washington pueden nombrar a un fiscal federal interino, el presidente tiene la autoridad para destituirlo. En su mensaje, indicó que los jueces prescindieron del proceso de consulta tradicional con la Administración, lo que generó la decisión de Trump.
Rogoff fue notificado de su destitución mediante un correo electrónico y actualmente está buscando asesoría legal para evaluar la posibilidad de demandar a la Administración. Este despido ha generado reacciones en el ámbito político.
La senadora demócrata por Washington, Patty Murray, expresó su desacuerdo con la destitución, afirmando que Rogoff está «sumamente cualificado» y que su nombramiento fue legal. Murray destacó el compromiso excepcional de Rogoff con el servicio público a lo largo de su carrera.
En un comunicado, la senadora denunció que la Administración actual no respeta los procesos adecuados y busca colocar a sus allegados para avanzar en una agenda política que considera corrupta. Esta situación pone de manifiesto las tensiones crecientes entre el poder judicial y el ejecutivo en el país.
La destitución de Rogoff se suma a una serie de conflictos que han marcado la relación entre estas dos ramas del gobierno, lo que podría tener repercusiones en la confianza pública en el sistema judicial. La controversia sigue en desarrollo, y se espera que surjan más reacciones en los próximos días.

