La Administración del presidente Donald Trump ha destinado cerca de 2.600 millones de dólares para cancelar proyectos de energía eólica marina adjudicados durante el Gobierno de Joe Biden, buscando redirigir inversiones hacia el gas natural y otras fuentes energéticas apoyadas por la Casa Blanca.
Recientemente, se alcanzó un acuerdo con la empresa Invenergy, que aceptó devolver cuatro concesiones federales para parques eólicos marinos frente a las costas de Nueva York, California y Maine, todos en etapas iniciales de desarrollo. A cambio, el Gobierno reembolsará a Invenergy 765 millones de dólares, una cifra ligeramente inferior a lo que la compañía había pagado por los derechos de explotación durante la Administración Biden.
Estos proyectos tenían escasas posibilidades de avanzar tras la suspensión de permisos federales para nuevas instalaciones eólicas marinas por parte de Trump. Según informes, Invenergy planea utilizar parte de los fondos obtenidos para impulsar proyectos de generación de gas natural en el Medio Oeste y desarrollar iniciativas de energía geotérmica en el oeste del país, alineándose con las prioridades energéticas de la actual Administración.
Impacto en la industria eólica
El acuerdo con Invenergy se suma a otros alcanzados en meses recientes con diversas compañías del sector, elevando a aproximadamente 2.600 millones de dólares la cantidad destinada por el Gobierno para recomprar o cancelar concesiones vinculadas a la energía eólica marina, una de las principales apuestas energéticas del mandato de Biden.
Esta estrategia ha suscitado críticas de grupos ambientalistas y de varios estados gobernados por demócratas, quienes argumentan que la Casa Blanca está obstaculizando una industria clave para la transición energética. Además, cuestionan el uso de fondos públicos para desmantelar proyectos previamente autorizados.

