El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el sábado la detención del líder venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, en una operación militar que calificó de extremadamente exitosa. Trump afirmó que esta acción es un aviso a otros países y reafirma el dominio estadounidense en el Hemisferio Occidental.
Desde Mar-a-Lago, Florida, Trump destacó que la operación debe servir como advertencia para aquellos que amenazan la soberanía de EE.UU. o ponen en peligro a sus ciudadanos. El embargo al petróleo venezolano se mantiene y la presencia naval frente a Venezuela no cambiará hasta que nuestras demandas sean completamente satisfechas, agregó.
El presidente subrayó que, bajo su administración, se reforzará el poder estadounidense en la región, mencionando que durante décadas, otras administraciones han contribuido al aumento de las amenazas de seguridad en el Hemisferio Occidental.
El despliegue militar de EE.UU. en el Caribe, parte de su campaña contra el narcotráfico, permanecerá en alto estado de alerta tras la captura de Maduro, según informó el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Nuestras fuerzas están preparadas para proyectar poder y defender nuestros intereses en la región, afirmó Caine en una rueda de prensa sobre la operación, denominada ‘Absolute Resolve’ (‘Resolución Absoluta’).
Trump también se dirigió al pueblo venezolano, afirmando que el dictador y terrorista Maduro ha sido derrocado y que el pueblo de Venezuela será libre. Prometió que se trabajará para que los venezolanos sean ricos, independientes y seguros, y que aquellos que viven en EE.UU. ya no sufrirán más.
