El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condicionó la firma de un posible acuerdo de paz con Irán a que aliados de Washington en Oriente Medio, como Arabia Saudí y Catar, se unan a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.
Durante una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, Trump afirmó que no está seguro de cerrar el acuerdo si sus aliados no firman para unirse a estos acuerdos, indicando que le «deben» ese gesto.
Negociaciones en curso
Trump planteó esta condición en una conversación telefónica con líderes de varios países, incluyendo Arabia Saudí, Baréin, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán y Turquía, como parte de las negociaciones de paz con Irán.
El presidente expresó que le gustaría que estos países se sumaran a los Acuerdos de Abraham, considerándolo un paso histórico y una señal significativa que deberían dar.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se han intensificado en la última semana, con mediadores paquistaníes buscando un acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada en febrero y desbloquee el estrecho de Ormuz, mientras Trump ahora también exige la adhesión de aliados como Arabia Saudí y Catar.
La normalización de relaciones entre Arabia Saudí e Israel representaría un cambio importante en la geopolítica de Oriente Medio, aunque Riad ha indicado que solo procederá cuando haya un camino creíble hacia el establecimiento de un Estado palestino.
La administración anterior de Joe Biden buscó la adhesión de Arabia Saudí a los Acuerdos de Abraham, pero las negociaciones se interrumpieron tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre y la posterior ofensiva israelí en la Franja de Gaza.
Los Acuerdos de Abraham, impulsados durante el primer mandato de Trump, facilitaron el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y Emiratos Árabes, Baréin, Sudán y Marruecos.

