El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que no tiene prisa por nombrar a un nuevo portavoz de la Casa Blanca, tras el despido de Katie Zacharia, quien ocupó el cargo por solo cinco días. La declaración se produjo antes de que Trump partiera hacia un mitin electoral en Fort Myers, Florida.
Zacharia asumió como secretaria de Prensa el 12 de octubre y fue cesada el 16 de octubre, marcando su paso como el más breve en la historia de la Casa Blanca. Trump la despidió tres días después de su primera y única rueda de prensa, donde mostró nerviosismo y recurrió frecuentemente a sus anotaciones.
La inexperiencia de Zacharia generó controversia en Washington, donde fue comparada con su predecesora, Karolina Leavitt, quien dejó el cargo en agosto tras dar a luz y se destacó por su agilidad y firmeza al defender la gestión de Trump ante la prensa.
Además, Zacharia se vio envuelta en una polémica relacionada con su formación como abogada, al revelarse que no había aprobado el examen requerido para ejercer en Estados Unidos, algo que ella misma admitió. Explicó que no superó la prueba porque estaba ocupada preparando su boda y su mudanza a China, donde, según ella, no necesitaba aprobar el examen para trabajar.
Durante su primer mandato, Trump tuvo cuatro portavoces, mientras que en lo que va de su segundo mandato ha tenido dos. En contraste, Barack Obama tuvo tres portavoces en sus ocho años en la Casa Blanca.

