El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, eximió el viernes a Rusia de nuevas sanciones estadounidenses y anunció un acuerdo que permite a Estados Unidos importar diésel ruso, buscando reducir los precios de los combustibles antes de las elecciones de medio término. Trump afirmó que se están logrando «grandes avances» en las conversaciones sobre la guerra, incluyendo negociaciones sobre rehenes.
Además, reiteró su acusación de que Ucrania está atacando deliberadamente refinerías rusas para perjudicar al Partido Republicano en las elecciones del 3 de noviembre. Las encuestas indican que el partido de Trump podría enfrentar una dura derrota, con muchos votantes molestos por el aumento en los precios del combustible desde el inicio del conflicto con Irán a finales de febrero.
Trump destacó que «Zelenski está usando las refinerías de diésel en Rusia como objetivo, sabiendo que estos ataques están afectando gravemente a los mercados mundiales de diésel, incluidos los de Estados Unidos».
Reacciones de Zelenski
En respuesta, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski se mostró «agradecido» por la reanudación del intercambio de inteligencia por parte de Washington, que permite alertar a Kiev sobre ataques balísticos rusos, tras una interrupción de tres días. Esta medida busca mejorar la coordinación en la defensa de Ucrania frente a la agresión rusa.
Trump también calificó de «vergüenza» la reanudación de los ataques de Kiev contra las refinerías rusas, lo que refleja su postura crítica hacia la estrategia militar de Ucrania. La situación en el conflicto sigue siendo tensa, con implicaciones significativas para la política interna estadounidense.

