El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este martes que el FBI estaría perdiendo el tiempo al investigar la reciente muerte del senador republicano Lindsey Graham, tras conocerse que agentes federales ingresaron a su residencia. Graham falleció el pasado sábado a los 71 años debido a un desgarro en la aorta, según informes preliminares.
Durante una reunión con el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, en la Casa Blanca, Trump comentó que la muerte del senador era un caso complicado y difícil de detectar. «Sé que circulan todo tipo de teorías conspirativas, pero creo que el FBI está perdiendo el tiempo si se dedica a eso», expresó el mandatario.
Trump mencionó que revisó los informes médicos y habló con los doctores de la Casa Blanca sobre la situación, concluyendo que lo ocurrido fue algo «casi indetectable». Además, destacó que el padre de Graham había muerto de la misma condición a una edad similar, lo que limitaba las posibilidades de intervención.
La presencia de agentes del FBI en la residencia de Graham fue reportada por medios locales el lunes, un día después de su fallecimiento. El director del FBI, Kash Patel, indicó que la agencia estaba «colaborando con las autoridades locales y poniendo a disposición todos los recursos necesarios» para esclarecer la situación.
A pesar de la falta de pruebas, la muerte inesperada de Graham ha generado especulaciones en las redes sociales sobre la posibilidad de que su deceso esté relacionado con un acto delictivo. Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado evidencia que respalde tales afirmaciones.

