Un minibús escolar fue embestido por un tren este martes en el norte de Bélgica, dejando un saldo de al menos cuatro muertos, entre ellos dos niños. El accidente ocurrió en el pueblo de Buggenhout, en Flandes, en un paso a nivel, según informó Frédéric Sacré, portavoz de Infrabel, la entidad que gestiona la red ferroviaria belga.
El choque se produjo «hacia las 08H08 [hora local, 06H08 GMT]», cuando el minibús fue impactado por un tren que debía detenerse en la siguiente estación, ubicada a aproximadamente un kilómetro. Sacré describió el impacto como «extremadamente violento».
El vice primer ministro, Maxime Prévot, confirmó la muerte de cuatro personas, incluyendo a dos menores, y calificó el evento de «colisión trágica». El primer ministro belga, Bart De Wever, expresó su conmoción y envió sus pensamientos a las familias afectadas a través de la red social X.
Las circunstancias del accidente aún no están claras. La portavoz de la policía federal, An Berger, indicó que en el minibús viajaban siete escolares, el conductor y un acompañante, mientras que los pasajeros del tren no resultaron heridos.
Infrabel señaló que el minibús cruzó el paso a nivel con la barrera bajada y el semáforo en rojo. «La barrera estaba cerrada, tenemos cámaras técnicas que lo muestran», afirmó Sacré. El tren circulaba a unos 120 km/h y se preparaba para frenar al acercarse a la estación.
El minibús fue proyectado a unos quince metros contra un pilón metálico que sostenía cables del paso a nivel, según el portavoz de Infrabel. El ministro del Interior, Bernard Quintin, lamentó el «trágico accidente» y ofreció sus condolencias a las víctimas y sus familias.
Quintin también destacó la rápida respuesta de los servicios de rescate en el lugar del accidente. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, afirmando que «hoy, Europa llora junto a Bélgica».

