Más de 1,500 gazatíes solicitaron asistencia de emergencia este sábado, tras una fuerte tormenta que inundó tiendas de campaña y refugios improvisados en la Franja de Gaza, empeorando las ya precarias condiciones de miles de familias desplazadas. La Defensa Civil gazatí reportó que recibió llamadas de auxilio desde el amanecer debido a las inundaciones en campamentos y ciudades del territorio palestino.
El organismo indicó que ha registrado inundaciones en campamentos enteros en diversas zonas de Gaza y ha llevado a cabo operaciones de rescate entre la población afectada. Para hacer frente a la situación, la Defensa Civil desplegó 30 equipos en diferentes localidades para atender las solicitudes de asistencia y responder a los daños causados por las lluvias y fuertes vientos.
Condiciones Humanitarias Críticas
La tormenta afecta a una población que ya enfrenta condiciones humanitarias extremadamente difíciles, exacerbadas por la falta de viviendas adecuadas y las restricciones en la entrada de ayuda. Según el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), alrededor de 1.65 millones de gazatíes se ven obligados a enfrentar otro invierno en tiendas de campaña deterioradas y edificios dañados.
Imágenes desde Gaza muestran calles convertidas en ríos, lonas arrastradas por el viento y tiendas inundadas, dejando las pertenencias de familias enteras expuestas a las precipitaciones. Entre los incidentes de este sábado, se reportó el derrumbe parcial de un edificio de tres plantas cerca del Club Ahli, en el campamento de refugiados de Nuseirat.
La Defensa Civil evacuó a los residentes del edificio colapsado y no se reportaron heridos. En el norte de Gaza, los equipos de emergencia rescataron a un joven que fue golpeado por el techo de una estructura, aunque el afectado no sufrió heridas graves.
Vulnerabilidad de la Población
La situación resalta la vulnerabilidad de miles de familias palestinas que enfrentan lluvias, inundaciones y bajas temperaturas sin refugios adecuados. En octubre, Nesma al Sallaq, coordinadora de alojamiento del NRC en Gaza, describió las condiciones de la población desplazada, afirmando que «el invierno en una tienda de campaña no es solo una estación, sino una pesadilla».

