El 7 de mayo es una fecha significativa en la provincia de El Seibo, ya que se conmemora el nacimiento del Dr. Manuel A. Nolasco Guzmán, conocido como Toñito, un hombre que dedicó su vida al honor y al servicio. Nacido en 1931, su trayectoria se ha convertido en un referente en la historia social y política del Este dominicano.
Toñito fue criado en un hogar donde la disciplina y el trabajo eran fundamentales, lo que se reflejó en su destacada carrera académica. En 1951, el Ateneo Dominicano lo reconoció como el estudiante más sobresaliente de su provincia. Aunque exploró la vocación religiosa en el seminario salesiano de Jarabacoa, su camino lo llevó a la política y al derecho.
Compromiso democrático y legado político
Su formación en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) fue brillante, obteniendo el grado de Doctor en Derecho y destacándose por su compromiso con la libertad y la democracia. Durante la era trujillista, presidió el Movimiento 14 de Junio en el Este, estableciendo lazos con figuras como Manolo Tavárez Justo y las Hermanas Mirabal.
Toñito fue una figura clave en el Partido Reformista Social Cristiano, siempre priorizando el bienestar colectivo. Ocupó cargos como regidor y presidente de la Sala Capitular de El Seibo, y llegó al Congreso Nacional como diputado y senador, donde también fue vicepresidente del Senado.
Su ética fue inquebrantable; declinó en varias ocasiones la presidencia del Senado propuesta por el Dr. Joaquín Balaguer. Desde la Comisión de Justicia, promovió leyes que transformaron el deporte y fomentaron el béisbol profesional, viéndolo como una vía de desarrollo para la juventud.
Un legado más allá de los títulos
Como abogado y notario, Toñito se convirtió en un referente de pulcritud en la región Este, brindando asesoría vital al sector agroindustrial y comercial, y manteniendo relaciones de respeto con instituciones como la Central Romana Corporation. Su legado va más allá de sus títulos; fue un hombre de instituciones, involucrándose en la Logia Masónica y siendo presidente del Club Faro de Hicayagua.
A los 79 años, Toñito continuaba activo, demostrando que la vocación de servicio no se jubila. Su familia y su pueblo lo recuerdan no solo como un jurista eminente, sino también como un padre, hijo y abuelo ejemplar que inspiró a las generaciones a participar en la vida pública con integridad.
Al celebrar su natalicio, El Seibo no solo recuerda su legado, sino que se compromete a honrar su ejemplo. El Dr. Manuel A. Nolasco Guzmán vive en cada discurso ético y en la defensa de la justicia, dejando una huella imborrable en el corazón de su provincia.
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