Los Testigos de Jehová han decidido permitir que sus miembros tomen decisiones individuales sobre la aceptación de transfusiones de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma o plaquetas, aunque mantienen su rechazo a las transfusiones de sangre completa. Esta nueva orientación fue anunciada el 18 de septiembre por el Cuerpo Gobernante de la organización y se aplica a todos los miembros, quienes ahora pueden decidir si donan sangre para obtener componentes o fracciones para otros pacientes.
A pesar de este cambio, un testigo de Jehová que prefirió no revelar su identidad aseguró que la enseñanza religiosa sobre la sangre sigue siendo la misma. Atribuyó la modificación a un entendimiento más profundo relacionado con los avances médicos y la guía espiritual que reciben.
Detalles sobre la nueva política
El comunicado del Cuerpo Gobernante establece que aceptar cualquiera de los componentes sanguíneos es una decisión personal, lo que permite a cada creyente actuar de acuerdo con su conciencia. Sin embargo, la organización continúa rechazando las transfusiones de sangre completa, basándose en su interpretación del mandato bíblico de «abstenerse de sangre».
El hematólogo Sócrates Sosa Peña calificó la medida como un «gran avance», aunque aclaró que los pacientes aún pueden rechazar los componentes sanguíneos si así lo desean. Sosa Peña destacó que la nueva orientación amplía las opciones de tratamiento para los miembros que decidan aceptarlos.
Antes de esta decisión, la negativa de padres testigos de Jehová a autorizar transfusiones para sus hijos había llevado a intervenciones judiciales en varios países. En República Dominicana, por ejemplo, en 2017, el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santiago ordenó una transfusión para una recién nacida cuyos padres se oponían por motivos religiosos.
En México, una niña de cinco años necesitaba transfusiones urgentes debido a un diagnóstico probable de leucemia, pero sus padres se opusieron. La Suprema Corte de Justicia de México determinó que la intervención estatal era justificada ante el riesgo para la vida de la menor.
Implicaciones para la salud de los menores
La situación de los menores plantea un dilema cuando los padres rechazan tratamientos necesarios, lo que puede llevar a las autoridades a intervenir para proteger la salud del niño. La Suprema Corte mexicana reconoció el derecho de los padres a tomar decisiones médicas, pero estableció límites cuando esas decisiones ponen en riesgo la vida del menor.
El rechazo de transfusiones por parte de los Testigos de Jehová se basa en interpretaciones religiosas de pasajes bíblicos. Sin embargo, el conocimiento médico sobre transfusiones ha evolucionado, permitiendo el uso terapéutico de ciertos componentes sanguíneos, lo que coincide con la tendencia de la medicina moderna de administrar solo lo que el paciente necesita.

