El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Panamá el pasado viernes dejó cerca de una treintena de heridos, siendo Suribeth Cortez la más afectada, quien se encuentra en cuidados intensivos tras sufrir un traumatismo craneoencefálico y otro abdominal. La joven, de 22 años, fue trasladada en helicóptero al Hospital Santo Tomás desde la provincia de Los Santos, donde ocurrió el epicentro del sismo.
Su tía, Ana Atencio, expresó su esperanza en la recuperación de Suribeth, quien permanece bajo atención médica especializada. Según Atencio, la joven está evolucionando bien, aunque su movilidad reducida complicó su evacuación durante el terremoto.
La vivienda de Suribeth, ubicada en la comunidad de El Pájaro, quedó completamente destruida por el sismo. En el momento del derrumbe, también estaban su abuela, Alicia de Gracia, y su tía Gumercinda Atencio, quienes resultaron heridas. Gumercinda logró rescatar a su madre, pero no pudo salvar a Suribeth a tiempo.
Con la ayuda de vecinos, la familia logró sacar a Suribeth de entre los escombros y llevarla al Hospital de Macaracas, donde su estado crítico requirió su traslado urgente a la capital. En el hospital, se le realizó una cirugía de emergencia el mismo día de su llegada.
A pesar de no presentar fracturas, Suribeth sigue bajo observación médica. Su abuela, que también sufrió lesiones, fue trasladada a la Ciudad de la Salud para ser intervenida quirúrgicamente por un brazo fracturado.
Parte de la familia se encuentra dividida entre los hospitales, mientras que Gumercinda y otros familiares trabajan en la limpieza de los escombros en El Pájaro. El terremoto dejó daños en las residencias de 2,164 familias, de las cuales 506 perdieron sus hogares por completo, según el último reporte oficial.
El distrito de Macaracas presenta un panorama desolador, con numerosas casas dañadas y escombros acumulados, reflejando la magnitud del desastre que ha afectado a la comunidad.

