Un terremoto de magnitud 7,7 con epicentro cerca de Tonosí, un pueblo costero del sur de Panamá, sacudió el país este viernes, dejando la localidad incomunicada y causando daños en varias zonas, aunque no se reportaron víctimas mortales. El sismo ocurrió a las 12:56 hora local (17:56 GMT) a una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y fue seguido de réplicas de hasta 6,6.
El primer informe del Gobierno indicó que varios edificios resultaron afectados y que la mayoría de las plantas potabilizadoras del país también sufrieron daños. El epicentro se localizó a 12 kilómetros de Tonosí, que cuenta con aproximadamente 2,200 habitantes y está a 239 kilómetros de Ciudad de Panamá. Un residente, José Domingo González, expresó que “hay miedo en Tonosí” debido a los derrumbes y a las personas heridas.
González detalló que el hotel de Kiki se volcó y que, aunque hay heridos, no son de gravedad. Cuatro personas quedaron atrapadas en el hotel, pero fueron rescatadas por los bomberos con golpes y raspones. El ministro de Salud, Fernando Boyd, mencionó que el mayor problema se presenta en Tonosí, que quedó completamente desconectado por vía terrestre.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, planea visitar la localidad este sábado y aseguró que el Gobierno proporcionará apoyo solidario, incluyendo agua y carpas para los afectados. También pidió que el clima sea favorable y no se presenten lluvias intensas.
En Penonomé, a unos 180 kilómetros al norte del epicentro, la parte trasera del Hotel Dos Continentes colapsó, aplastando vehículos estacionados. Un testigo relató que los ocupantes del hotel lograron evacuar antes del derrumbe. Además, una de las torres de la catedral de San Juan Bautista también colapsó.
A pesar de los daños significativos, no se reportaron muertos ni heridos graves en Penonomé. La vecina Michelle Terrero describió la experiencia como aterradora. Mulino, junto a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, recorrió la zona para coordinar ayuda y soluciones para los afectados.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió inicialmente una amenaza de tsunami para la costa pacífica de Panamá, pero la retiró menos de tres horas después al determinar que el riesgo había pasado. La alerta se extendió brevemente a otros países del Pacífico, como México y Perú, pero también fue levantada.
El aeropuerto internacional de Tocumen reanudó sus vuelos tras una suspensión temporal, luego de inspeccionar sus instalaciones sin encontrar daños. El Canal de Panamá mantuvo sus operaciones normales, reportando 40 buques en espera para cruzar.
Este terremoto se suma a una serie de sismos de gran magnitud en la región, incluyendo terremotos en Venezuela y Colombia que han dejado miles de muertos en los últimos meses.

