Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este viernes el sur de México, con epicentro frente a las costas de Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala, lo que llevó a evacuaciones preventivas y la activación de protocolos de emergencia en ambos países. El movimiento telúrico se registró a las 8:48 de la mañana (hora local), según el Servicio Sismológico Nacional de México, y fue seguido por otro sismo de 6,8 en la misma zona, perceptible en el estado de Oaxaca.
Las autoridades mexicanas informaron que, hasta el momento, no se han reportado fallecidos ni daños estructurales significativos. Equipos de Protección Civil están desplegados en Chiapas para inspeccionar viviendas, edificios e infraestructura, mientras continúan los recorridos de evaluación.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, comunicó que habló con los gobernadores de Chiapas y Tabasco, quienes confirmaron que no existen reportes de afectaciones graves. Las inspecciones preventivas continúan en las entidades donde el sismo se sintió con mayor intensidad.
En Chiapas, el gobernador Eduardo Ramírez aseguró que «hasta el momento no tenemos nada qué lamentar» y ordenó la suspensión de actividades administrativas mientras se completan las revisiones de seguridad. Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, indicó que el temblor fue de intensidad moderada y que tampoco se registran daños importantes.
El fuerte sismo llevó al Centro de Alerta de Tsunamis de la Secretaría de Marina a emitir una alerta preventiva para las costas del sur de México y Guatemala. Sin embargo, tras analizar el comportamiento del nivel del mar, la advertencia fue cancelada al determinar que no se esperaban variaciones significativas en el oleaje, aunque se recomendó mantener precaución en playas y puertos debido a corrientes marinas inusuales.
En Guatemala, el terremoto generó momentos de tensión, obligando a evacuar edificios públicos y privados, incluida la Casa Presidencial, donde el mandatario Bernardo Arévalo y su equipo fueron desalojados como medida preventiva. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) elevó el nivel de alerta a color anaranjado por la posibilidad de réplicas.
Hasta ahora, no se han reportado víctimas en Guatemala, aunque sí algunos daños menores en estructuras. México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo, siendo Chiapas, Oaxaca y Guerrero algunas de las zonas con mayor frecuencia de movimientos telúricos.

