Nereida, el tercer satélite más grande de Neptuno, podría ser la única luna intacta que ha sobrevivido del sistema original neptuniano, según un nuevo análisis de datos del telescopio espacial James Webb. Este hallazgo fue publicado en la revista Science Advances por investigadores del Instituto Tecnológico de California, quienes indican que la composición de Nereida no coincide con la teoría de que fue un objeto capturado.
Los nuevos descubrimientos desafían la idea de que Nereida, al igual que otras lunas importantes de Neptuno, fue atrapada desde el exterior, específicamente del cinturón de Kuiper, una región del espacio que rodea el sistema solar. Durante años, se había pensado que las lunas más grandes de Neptuno provenían de esta zona, que ha comenzado a ser explorada y que contiene pistas sobre los orígenes del sistema solar, según la NASA.
La singularidad de Nereida es su órbita excéntrica, que es una de las más inusuales entre las lunas del sistema solar. Se encuentra tan alejada de Neptuno que tarda 360 días terrestres en completar una órbita. Esta característica había llevado a la hipótesis de que Nereida podría ser un objeto capturado o que sufrió alteraciones significativas durante la captura de Tritón, la luna más grande de Neptuno.
El equipo liderado por Matthew Belyakov se inclina por la idea de que Nereida es un satélite neptuniano original. Para respaldar esta afirmación, los científicos analizaron datos espectroscópicos en el infrarrojo cercano del instrumento NIRSpec del James Webb, revelando que la composición de Nereida es distinta a la de otros objetos del cinturón de Kuiper.
Impulsados por este «descubrimiento inesperado», los investigadores exploraron cómo Nereida pudo haber desarrollado su órbita altamente excéntrica si no fue capturada. Las simulaciones dinámicas sugieren que esta órbita se formó como resultado de la llegada violenta de Tritón, cuando fue capturada del cinturón de Kuiper.
Las recreaciones informáticas mostraron que un satélite regular que orbitara inicialmente Neptuno podría haber sido desplazado a una órbita excéntrica debido a las interacciones gravitacionales durante la captura de Tritón. Hasta ahora, se creía que los satélites entrantes como Tritón habían eliminado a todos los satélites originales del planeta.
Los autores concluyen que, basándose en las pruebas espectroscópicas y dinámicas, Nereida no es un cuerpo capturado del cinturón de Kuiper, sino el único satélite regular intacto de Neptuno que ha sobrevivido.

