El primer ministro británico, Keir Starmer, ha eludido la apertura de una investigación parlamentaria por su decisión de nombrar embajador en Washington a Peter Mandelson, quien tiene vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
A pesar de haber asumido el cargo en julio de 2024, Starmer continúa enfrentando esta controversia que lo persigue desde hace meses.
Varios diputados lo acusan de haber mentido al afirmar que se respetó el procedimiento en el nombramiento de Mandelson.
Debate en la Cámara de los Comunes
Durante una sesión en la Cámara de los Comunes, la líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, criticó a Starmer, afirmando que sus declaraciones sobre el nombramiento no eran «correctas».
Badenoch instó a los diputados laboristas a no actuar «como un rebaño de ovejas» y a respaldar la moción para investigar el asunto.
Sin embargo, tras más de cinco horas de debate, la moción fue rechazada, con 223 votos a favor y 335 en contra, lo que indica un creciente descontento hacia Starmer dentro de su propio partido.
Consecuencias del nombramiento
Starmer destituyó a Mandelson en septiembre, acusándolo de «mentir repetidamente» sobre sus vínculos con Epstein, quien falleció en prisión en 2019.
El caso resurgió en abril cuando se reveló que el Ministerio de Relaciones Exteriores había aprobado el nombramiento de Mandelson a pesar de un dictamen desfavorable.
Olly Robbins, un exfuncionario del Foreign Office, denunció la presión constante de Downing Street para que Mandelson fuera nombrado embajador.

