El primer ministro británico, Keir Starmer, expresó su apoyo al preacuerdo entre Estados Unidos e Irán para finalizar la guerra, que se firmará el viernes en Suiza y que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz.
En un comunicado, Starmer enfatizó la necesidad de restablecer la libertad de navegación en Ormuz, haciendo referencia a la propuesta de Irán de establecer un peaje para el tránsito por esta vía marítima crucial.
El primer ministro británico también subrayó que para lograr una paz duradera, los compromisos de Teherán respecto a su programa nuclear deben ser «sólidos, verificables y aplicados en su totalidad». Reiteró la posición del Reino Unido de que «Irán jamás debe tener armas nucleares».
Starmer destacó la disposición de Reino Unido para participar en cualquier misión multilateral que asegure el cumplimiento del acuerdo. Además, mencionó la intención de colaborar con Francia en operaciones de desminado en Ormuz, para facilitar el tránsito de los barcos retenidos.
El preacuerdo representa un paso significativo en la búsqueda de estabilidad en la región, y su éxito dependerá de la implementación efectiva de los compromisos asumidos por ambas partes.

