La «emergencia de hambre» en Somalia se agrava rápidamente, afectando a seis millones de personas, lo que representa el 31 % de la población, y se prevé que entre abril y junio de 2026 enfrenten niveles críticos de inseguridad alimentaria, según un informe de cuatro agencias de la ONU.
Entre las víctimas, aproximadamente 1,9 millones de niños sufren de malnutrición, con 493.000 de ellos en estado de malnutrición aguda grave, lo que aumenta su riesgo de muerte en doce veces en comparación con los niños bien nutridos. Este comunicado fue emitido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Situación crítica de inseguridad alimentaria
Se estima que cerca de 1,9 millones de personas se encuentran en situación de emergencia (fase 4 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF)), cifra que se ha triplicado en menos de un año. La CIF evalúa la gravedad de la inseguridad alimentaria en cinco fases, desde la mejor a la peor.
La ONU ha reiterado su advertencia sobre el «riesgo de hambruna» (fase 5 de la CIF), que se pudo evitar en 2022 gracias a intervenciones humanitarias masivas tras la sequía más prolongada registrada en el país. La crisis actual es resultado de varios factores, incluyendo la grave sequía, la inseguridad, la limitada asistencia humanitaria y las repercusiones del conflicto en Oriente Medio.
Además, el riesgo de inundaciones en áreas ribereñas y de baja altitud ha aumentado, mientras que los precios de los alimentos han subido hasta un 20 % debido al encarecimiento del combustible y las interrupciones en la cadena de suministro marítima, lo que ha debilitado el poder adquisitivo de los hogares.
Necesidades urgentes de financiamiento
Estos problemas se han visto agravados por una significativa reducción de los servicios y la asistencia humanitaria, provocada por las «graves limitaciones de financiación». Más de 500 centros de salud y nutrición han cerrado en todo el país por falta de fondos, lo que ha llevado a un aumento en los brotes de enfermedades y el riesgo de mortalidad.
El Plan de Respuesta y Necesidades Humanitarias de Somalia para 2026 cuenta actualmente con solo el 15,2 % de su financiación prevista. Las agencias de la ONU han hecho un llamado urgente para ampliar la asistencia humanitaria multisectorial, enfatizando que una financiación sostenida y predecible es crucial para evitar una catástrofe humanitaria.
Recientemente, la ONG humanitaria Save The Children advirtió que Somalia enfrenta otro desastre alimentario, recordando la crisis de 2011 que dejó cerca de 260.000 muertos, la mitad de ellos niños.
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