Ante la crisis de seguridad en Haití, el Servicio Nacional de Salud (SNS) activó protocolos de emergencia en hospitales fronterizos y centros de la Red Pública en Santo Domingo, con equipos médicos especializados listos para ofrecer asistencia inmediata. La medida busca garantizar una respuesta asistencial organizada y oportuna ante cualquier eventualidad.
El SNS ha interconectado la red de helipuertos de los centros hospitalarios con las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Relaciones Exteriores, facilitando así el traslado y recepción de pacientes que necesiten atención médica especializada. Esta coordinación es esencial para enfrentar situaciones de emergencia que puedan surgir debido a la inestabilidad en Haití.
Equipos médicos preparados
Se ha dispuesto la preparación de equipos multidisciplinarios que incluyen cirujanos, ortopedas, intensivistas y anestesiólogos, así como la disponibilidad de unidades de cuidados intensivos. Estas medidas son fundamentales para asegurar una atención rápida y efectiva en caso de que se presenten emergencias relacionadas con la crisis haitiana.
Los hospitales que forman parte de este dispositivo incluyen la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, el Hospital Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, el Hospital Traumatológico y Quirúrgico Prof. Juan Bosch, el Hospital Provincial Dr. Pedro Emilio de Marchena y el Hospital Provincial Dr. Ángel Contreras. Estos centros están preparados para responder a un posible aumento en la demanda de atención médica.
Contexto de la crisis en Haití
La activación de estos protocolos se da en un contexto de creciente violencia en Haití, donde las bandas armadas controlan amplias áreas y desafían a las autoridades, a pesar de las operaciones de seguridad en curso. La situación se complica aún más con el despliegue de militares salvadoreños que buscan a cuatro técnicos de aviación desaparecidos tras una emboscada en el país vecino.
El portavoz del secretario general de la ONU confirmó el conocimiento sobre el envío de personal salvadoreño adicional, aunque aclaró que la mayoría de estos efectivos no están bajo el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) ni supervisados por la ONU. Esto resalta la complejidad de la situación en Haití y sus implicaciones para la región.
La atención se centra en la seguridad de la isla y sus posibles repercusiones en la frontera dominico-haitiana. El Gobierno dominicano ha reforzado la vigilancia para evitar que las organizaciones criminales haitianas se acerquen al territorio nacional.
El presidente Luis Abinader aseguró el 26 de octubre que la frontera está en su mayor nivel de protección y que las autoridades continúan monitoreando de cerca los acontecimientos en Haití.

