La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) solicitó este lunes al Estado ecuatoriano que detenga el supuesto «hostigamiento estatal contra medios y periodistas críticos», tras el anuncio del cierre de la edición impresa del diario Expreso.
La publicación, que se edita en Guayaquil por Gráficos Nacionales S.A. (Granasa), dejará de circular en formato impreso a partir del próximo 9 de octubre, aunque seguirá operando exclusivamente en plataformas digitales.
La SIP expresó su pesar por esta decisión y destacó que, además de la situación financiera de la empresa, hay un contexto de presiones que no puede ser pasado por alto.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, indicó que las decisiones empresariales son competencia de los propietarios de Granasa, pero subrayó la importancia de considerar las acciones que han afectado a la compañía en los últimos meses.
Manigault afirmó: «Cuando las acciones del Estado contribuyen a debilitar la viabilidad y la independencia de un medio crítico, toda la sociedad pierde espacios para el debate, la fiscalización y la pluralidad».
Según un pronunciamiento de Fundamedios citado por la SIP, el cierre de la edición impresa de Expreso se produce tras más de un año de acciones administrativas, judiciales y discursivas contra Granasa.
La empresa ha denunciado desde enero que el Gobierno del presidente Daniel Noboa estaría utilizando diversas estrategias para intentar «doblegar» a la compañía, con el fin de silenciar una de las pocas voces críticas de su gestión en Ecuador.
Entre las acciones mencionadas se encuentran auditorías del Servicio de Rentas Internas (SRI) a distribuidores de la empresa, siete allanamientos realizados por la Fiscalía en septiembre de 2025 en una investigación por presunta evasión tributaria, y disputas sobre la propiedad accionaria.
La organización ya había advertido el pasado 16 de abril sobre una «grave escalada judicial contra Grupo Granasa», que también edita el diario Extra.
En esa ocasión, la SIP mostró preocupación por la acumulación de acciones judiciales, administrativas y regulatorias contra la compañía. Manigault instó al Estado ecuatoriano a cesar cualquier forma de hostigamiento y a garantizar condiciones que permitan a todos los medios ejercer su labor sin represalias por su línea editorial.
El cierre de la versión impresa de Expreso fue anunciado el pasado viernes, después de más de 53 años de circulación. El diario continuará operando en formato digital, mientras que Extra mantendrá tanto su edición impresa como digital.

