Los sindicatos de docentes en Francia convocaron a huelga este jueves para protestar contra «unas condiciones de trabajo inaceptables», debido a una intensa ola de calor que está batiendo récords de temperatura en el país. La mayoría de las escuelas no cuentan con aire acondicionado, lo que ha llevado al cierre de alrededor de 3,500 centros y a la adaptación de horarios en muchas otras instituciones.
Con gran parte de Francia en alerta roja, se espera que la ola de calor alcance su punto máximo hoy. Las escuelas que permanecieron abiertas enfrentan dificultades para impartir clases en aulas sofocantes, lo que ha generado preocupaciones entre los docentes.
Las centrales sindicales denunciaron «una clara falta de preparación» ante estas olas de calor. En las últimas 48 horas, han recibido numerosas alertas de sus miembros sobre las difíciles condiciones laborales que enfrentan.
Los sindicatos también han reportado casos de «desmayos», un aumento en las visitas a la enfermería escolar y traslados a urgencias, así como un incremento en los partes de salud y seguridad en el trabajo. Esta situación ha llevado a los sindicatos a presentar preavisos de huelga.
Ante el deterioro de las condiciones, los sindicatos han instado al personal a hacer uso de medidas existentes, como el derecho de retirada del puesto de trabajo en caso de peligro grave e inminente. La situación sigue siendo crítica y se espera que las protestas se intensifiquen si no se toman medidas adecuadas por parte del Gobierno.

