El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, no aclaró los planes militares respecto a Irán durante sus comparecencias en la Cámara de Representantes y el Senado, en un momento en que el alto el fuego se encuentra en riesgo tras recientes intercambios de disparos. Hegseth afirmó que hay un plan para intensificar las medidas y reasignar recursos si es necesario, pero no dio detalles específicos sobre los próximos pasos.
A pesar de las insistentes preguntas de la representante demócrata de Minesota, Betty McCollum, Hegseth se negó a revelar información sobre el estado del alto el fuego, limitándose a decir que «en la mayoría de los casos, un alto el fuego significa que cesan los disparos».
Preocupaciones sobre armamento
Otro tema abordado en las comparecencias fue la supuesta pérdida de reservas de armamento del Ejército estadounidense. Hegseth consideró esta preocupación «exagerada», asegurando que el país cuenta con más reservas de las necesarias. «No estoy de acuerdo con la afirmación de que las municiones se agotan. Eso no es cierto», afirmó.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, también se pronunció sobre este asunto, asegurando que hay suficientes municiones para las tareas actuales del Ejército. «Tenemos municiones suficientes para las tareas que tenemos encomendadas en este momento», indicó.
El tono de Hegseth durante las comparecencias fue más moderado en comparación con su intervención del mes pasado, cuando criticó a los legisladores, tildándolos de «mayor adversario» de Estados Unidos por su oposición a la guerra en Irán.
Costo de la guerra
Además, el Pentágono informó que el costo de la guerra ha ascendido a 29,000 millones de dólares, cifra que no incluye los gastos por la reparación de las instalaciones estadounidenses dañadas en ataques iraníes, lo que sugiere que el total podría ser aún mayor.

