La ciudad de Santo Domingo será el escenario de la Tercera Cumbre Ministerial y de Altas Autoridades sobre la Ética de la Inteligencia Artificial en América Latina y el Caribe, que se llevará a cabo los días 25 y 26 de junio. Este evento reunirá a ministros, autoridades, académicos, expertos y delegados de más de 30 países para discutir la importancia de desarrollar y utilizar la inteligencia artificial de manera ética, inclusiva y sostenible.
La inteligencia artificial ha evolucionado de ser una idea futurista a una realidad que impacta sectores clave como la administración pública, la economía, la educación y la salud. Sin embargo, este avance conlleva la responsabilidad de proteger derechos fundamentales, garantizar la transparencia en los algoritmos, evitar sesgos y democratizar el acceso a sus beneficios.
Discutir sobre ética en la inteligencia artificial es esencial para asegurar que esta revolución tecnológica priorice a las personas y no agrave las desigualdades existentes. La cumbre en Santo Domingo continuará los compromisos establecidos en las Declaraciones de Santiago (2023) y Montevideo (2024), donde se adoptará la Declaración de Santo Domingo y se aprobará la Hoja de Ruta Regional sobre IA Ética 2025–2026.
El programa incluirá debates sobre temas como la IA generativa, la educación, los mercados laborales, la desinformación, las libertades en democracia y modelos lingüísticos que se adapten a los contextos culturales de la región. Designar a Santo Domingo como sede subraya el compromiso de la República Dominicana con la digitalización y la ética en la tecnología.
La ética y el bienestar de los ciudadanos son pilares fundamentales de la visión tecnológica del país, reflejados en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, la Política Nacional de Innovación y la Agenda Digital 2030. Esta cumbre no solo es un evento internacional, sino también una oportunidad para que América Latina y el Caribe definan colectivamente su futuro en la era de la inteligencia artificial.
Desde la OGTIC, se sostiene que integrar la ética en la innovación no frena el progreso, sino que lo hace más justo, humano y sostenible. La cumbre permitirá alcanzar una voz regional unificada y avanzar hacia un futuro digital inclusivo para todos.

