El Primer Gran Festival de la Luna del Cibao se celebró en el Parque Central de Santiago, donde la cultura china y el espíritu dominicano se unieron para festejar la amistad y la tradición. La actividad fue organizada por la Fundación Jade Pro Comunidad China, en coordinación con la Colonia China y la alcaldía de Santiago, en el marco del 77 aniversario de la fundación de la República Popular China.
Este encuentro cultural, que conmemora la Fiesta del Medio Otoño, busca fortalecer los lazos entre la República Popular China y la República Dominicana. El alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, y el embajador de China en el país, Chen Luning, encabezaron la ceremonia junto a miembros de la Fundación Jade y la Colonia China de Santiago.
Un espacio de unión cultural
Durante el evento, Peng Wu, director de la Colonia China, enfatizó que el festival representa la historia, cultura y hermandad de dos naciones unidas por la amistad. “La luna llena de este festival simboliza la unidad familiar y la gratitud por las cosechas”, afirmó, destacando el deseo de que el festival ilumine la fraternidad entre ambos pueblos.
Miguel Feng, de la Fundación Jade Pro Comunidad China, añadió que el festival promueve valores como la unión y la gratitud, resaltando el impacto de la comunidad china en el desarrollo del país durante más de un siglo.
El programa artístico incluyó diversas expresiones culturales, como la tradicional Danza de los Leones, actuaciones del Grupo Folclórico Sangre Mulata, danzas chinas por las Damas del Taichí y la participación del Grupo Artístico de Hunan, que llegó desde China para la celebración.
Los asistentes también disfrutaron de exhibiciones de kung fu y una muestra de trajes tradicionales de diferentes etnias chinas, además de rifas y una oferta variada de comidas y bebidas típicas.
Cierre espectacular
La celebración culminó con el lema “Luna, luz y amistad” y un impresionante espectáculo de fuegos artificiales que iluminó el cielo de Santiago, dejando una huella significativa en la comunidad. Este festival no solo celebró la cultura, sino que también reafirmó los lazos de amistad entre los pueblos de China y la República Dominicana.

