El Ministerio de Salud Pública hizo un llamado a la población a combatir la desinformación y el estigma asociados al vitiligo, en el marco del Día Mundial del Vitiligo, que se conmemora cada 25 de junio. El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, reafirmó el compromiso de ofrecer una atención integral que garantice el bienestar físico, emocional y social de quienes padecen esta enfermedad. El vitiligo, que afecta entre el 0.5 % y el 2 % de la población mundial, no solo se manifiesta a través de manchas en la piel, sino que también tiene un impacto significativo en la vida emocional de los pacientes.
Atallah destacó que el verdadero desafío para muchas personas que sufren de vitiligo radica en las miradas, prejuicios y preguntas incómodas que enfrentan en su vida diaria. «Detrás de cada diagnóstico existe una historia humana», enfatizó, refiriéndose a cómo niños y adultos deben aprender a convivir con esta condición crónica, que aunque no es contagiosa, puede afectar su calidad de vida.
El vitiligo es una enfermedad pigmentaria adquirida caracterizada por la destrucción de los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento de la piel. Esta condición es considerada parte de un proceso autoinmune sistémico y puede manifestarse en cualquier persona, sin distinción de raza, sexo o edad, siendo más común en mujeres jóvenes y apareciendo en la mitad de los casos antes de los 20 años.
El Ministerio de Salud Pública explicó que el diagnóstico del vitiligo es principalmente clínico y puede complementarse con el uso de la luz de Wood, un método no invasivo que utiliza luz ultravioleta para su evaluación. Aunque no existe una cura definitiva, hay tratamientos que pueden ayudar a detener su progresión o favorecer la repigmentación de la piel, como la protección solar y corticosteroides tópicos.
Las autoridades también señalaron que el vitiligo puede tener repercusiones psicológicas y emocionales significativas debido a la discriminación y el impacto sobre la imagen corporal. Por ello, enfatizaron la importancia del acompañamiento médico y emocional para los pacientes.
Atallah subrayó que en una sociedad que busca ser más inclusiva, es fundamental recordar que la diversidad se refleja también en la piel. «Las diferencias no deben generar exclusión, sino oportunidades para fortalecer la empatía y la convivencia», afirmó.
Desde 2012, el Día Mundial del Vitiligo busca aumentar la conciencia sobre esta condición y promover el respeto hacia quienes viven con ella. En este contexto, Salud Pública instó a la ciudadanía a informarse sobre el vitiligo y a contribuir a la creación de entornos libres de prejuicios, recordando que esta enfermedad no es contagiosa y que nadie debería ser definido por su condición médica.

