El abogado y comunicador Eduardo Saint-Hilaire advirtió que los intereses económicos y la corrupción son los principales obstáculos para el control migratorio en República Dominicana, y defendió el endurecimiento de las verificaciones a extranjeros y la aplicación de deportaciones conforme a la ley. Durante su participación en el octavo episodio de RD Debate, Saint-Hilaire abordó temas como la regularización de trabajadores extranjeros y el tráfico de armas.
El comunicador destacó que la migración irregular no debe ser vista solo como un problema de seguridad fronteriza, sino que involucra a las autoridades, la clase política, el sector empresarial y la ciudadanía. También se refirió a la controversia generada por el futbolista haitiano Wilson Isidor, quien afirmó que «La Española es Haití», y rechazó que sus declaraciones se justificaran por su condición de deportista.
Críticas a las políticas migratorias
Saint-Hilaire calificó de irresponsable que figuras públicas emitan comentarios que puedan generar controversia, enfatizando que el respeto por la historia es fundamental. En su intervención, defendió la continuidad de las políticas migratorias dominicanas, incluyendo las deportaciones de extranjeros que no cumplan con los requisitos legales, siempre respetando sus derechos fundamentales.
Al abordar las críticas sobre prácticas discriminatorias en los operativos migratorios, argumentó que las autoridades deben verificar la situación documental de las personas, y cuestionó que estos procedimientos sean considerados automáticamente como racismo. Comparó las políticas migratorias de Estados Unidos con las de España y Francia, sugiriendo que el control debe incluir tanto a quienes ingresan irregularmente como a aquellos que ya están en el país.
Propuestas para mejorar el control migratorio
En cuanto a la regularización de extranjeros, Saint-Hilaire cuestionó la idea de que quienes ingresan irregularmente deban ser automáticamente regularizados. Defendió que los permisos de trabajo deben solicitarse antes del ingreso al país y que el vencimiento de documentos debe llevar a una revisión de la situación migratoria.
El abogado también atribuyó parte del problema a la corrupción y a los intereses económicos, señalando la presunta venta de visas sin controles adecuados. Criticó a las élites económicas que se benefician de la contratación de mano de obra extranjera sin cumplir con las normas migratorias y laborales.
Saint-Hilaire hizo un llamado a la ciudadanía para que elija autoridades con voluntad política que prioricen los intereses nacionales. Afirmó que la solución a los problemas migratorios requiere un compromiso más amplio que involucre a diversas instituciones y sectores de la sociedad.
Finalmente, vinculó el control fronterizo con el tráfico de armas, destacando que las bandas armadas haitianas operan en un contexto de violencia e inestabilidad. Propuso que la comunidad internacional contribuya a mejorar los sistemas de identificación civil en Haití, y reiteró la responsabilidad del sector empresarial dominicano en la contratación regular de trabajadores extranjeros.

