La diseñadora de interiores e influencer Sabrina Julien compartió su experiencia sobre la pobreza y la discriminación en una conversación reveladora en el programa A Metro y Medio. Durante la charla, abordó temas sensibles como su llegada a República Dominicana tras el terremoto de Haití en 2010, cuando tenía solo 10 años y enfrentaba el rechazo en la escuela.
Julien, quien no dominaba el español en ese momento, recordó cómo tuvo que adaptarse a su nueva realidad, lidiando con el aislamiento y el bullying. Estas experiencias, lejos de derrumbarla, se convirtieron en un motor para su crecimiento personal y profesional.
“Todo a mí se me ha hecho más difícil, pero nunca he dejado de intentarlo”, confesó Julien, quien recordó que su interés por el diseño comenzó mucho antes de imaginar que podría vivir de ello. Su pasión por mover muebles y reorganizar espacios la llevó a establecerse en las redes sociales como una referente en diseño de interiores.
El éxito de Julien no fue inmediato; pasó años creando contenido sin obtener ingresos. Su perseverancia y dedicación reflejan lo que pocos se atreven a mencionar sobre la pobreza, al exponer los desafíos detrás del ascenso social.
Identidad y propósito en el diseño
Durante la conversación, Julien enfatizó que “el diseño no debe ser una competencia de lujo ni una colección de tendencias copiadas, sino una herramienta para expresar quiénes somos”. Cada espacio, según ella, debe contar una historia y adaptarse a la realidad de sus habitantes.
La diseñadora también expresó su orgullo por sus raíces haitianas y cómo ha logrado construir su carrera en República Dominicana sin renunciar a su identidad, equilibrando ambas culturas. Entre sus objetivos futuros, mencionó el deseo de impulsar proyectos con impacto social y transformar viviendas familiares.
La entrevista, cargada de anécdotas y reflexiones, mostró una faceta más cercana y vulnerable de Sabrina Julien, contrastando con la imagen crítica que muchos conocen en redes sociales. El episodio completo está disponible en las plataformas digitales de A Metro y Medio y en los canales de El Nuevo Diario.

