El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Rusia comenzará a suministrar combustible diésel a los mercados estadounidense y global tras una conversación con el presidente ruso, Vladímir Putin. Según Trump, se acordó el envío inmediato de más de 300,000 toneladas de diésel, seguido de 500,000 toneladas en noviembre y 1,000,000 toneladas posteriormente.
Trump también mencionó que, dependiendo del estado de las refinerías rusas, se podrían entregar hasta 3,000,000 toneladas de diésel en un futuro cercano. Este anuncio se relaciona con la situación en Irán y el control del estrecho de Ormuz, lo que, según el presidente, permitirá una drástica reducción en los precios del diésel a nivel mundial.
Impacto en el mercado y prioridades de Trump
El mandatario destacó que su objetivo es lograr precios más bajos para los estadounidenses, especialmente para los agricultores, ganaderos y camioneros, a quienes considera su máxima prioridad. Esta medida se produce en un contexto de creciente preocupación en la Casa Blanca y el Partido Republicano debido a las encuestas que muestran una ventaja de siete puntos para los demócratas en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Los sondeos indican que áreas tradicionalmente republicanas están apoyando a los demócratas, en parte por el descontento de los ciudadanos ante el alto costo de la gasolina y las dificultades económicas. Durante la semana, Trump había mencionado la posibilidad de hablar con Putin, aunque inicialmente en relación con la peste rusa que afectó a un laboratorio en Siberia.

