El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que Washington no tiene planes de levantar las sanciones a Irán a cambio de que el país desbloquee el estrecho de Ormuz. Durante una audiencia en el Senado, Rubio enfatizó que cualquier flexibilización de las sanciones dependerá de que Teherán limite su programa nuclear.
Rubio destacó que el levantamiento de las sanciones está vinculado a las razones que motivaron su imposición, principalmente el enriquecimiento de uranio por parte de Irán. “Irán está sancionado porque ha enriquecido uranio a altos niveles. Si aceptan renunciar a esas actividades, habrá un alivio de sanciones asociado a su compromiso”, indicó.
Posibilidades de diálogo
Durante su comparecencia ante un comité de la Cámara Alta, Rubio se mostró optimista sobre la posibilidad de retomar las conversaciones y alcanzar un acuerdo nuclear en los próximos días. Señaló que Irán suspendió temporalmente las negociaciones debido a la ofensiva israelí en el Líbano, pero aseguró que hay señales positivas para reactivar el diálogo.
El secretario de Estado mencionó que, por primera vez, Irán ha aceptado negociar aspectos específicos de su programa nuclear, una postura que había rechazado apenas un mes atrás. “Podría concretarse hoy, mañana o la próxima semana”, expresó.
Obstáculos en las negociaciones
Rubio explicó que uno de los principales obstáculos para avanzar en las conversaciones es la división interna dentro del liderazgo iraní. Según indicó, estas diferencias provocan retrasos en las respuestas a los borradores de acuerdo que son enviados a través de intermediarios paquistaníes.
El secretario de Estado advirtió que, si las negociaciones fracasan, Estados Unidos continuará enfrentando un desafío por las aspiraciones nucleares iraníes. No obstante, sostuvo que Teherán ha perdido capacidad de disuasión tras los efectos de la guerra iniciada en febrero, destacando que su Armada fue destruida durante el conflicto.
Rubio reiteró que Washington mantendrá la presión sobre la República Islámica hasta que existan garantías verificables sobre la limitación de sus actividades nucleares.

