El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este jueves sobre el riesgo de que la guerra entre Rusia y Ucrania se expanda a otros países, lo que podría derivar en un conflicto regional. Durante una visita oficial a Lisboa, Rubio defendió un mayor gasto militar de los aliados europeos para fortalecer la capacidad de respuesta de la OTAN.
Rubio indicó que el estancamiento del conflicto es una situación «extremadamente peligrosa» y planteó dos posibles escenarios: avanzar hacia una solución negociada o enfrentar una escalada que involucre a otras naciones. También advirtió que esa expansión podría incluir campañas de sabotaje en países vecinos de la OTAN, aumentando el riesgo de una confrontación regional.
El funcionario estadounidense enfatizó que no hay una solución militar a esta guerra y reiteró la disposición de Washington a facilitar un acuerdo, aunque advirtió que no se invertirán esfuerzos en procesos diplomáticos que no avancen hacia una solución efectiva. Por su parte, el ministro portugués de Exteriores, Paulo Rangel, reafirmó el apoyo de Portugal a Ucrania y condenó la agresión rusa.
Inversión europea en defensa
Rubio también defendió que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en el fortalecimiento de sus capacidades militares, argumentando que para que la OTAN sea fuerte, sus Estados miembros deben serlo. Rangel coincidió en que los integrantes europeos de la alianza deben desempeñar un papel principal en la defensa del continente.
La visita de Rubio también incluyó preguntas sobre el uso de la base militar de Lajes, en las islas Azores, para operaciones relacionadas con Irán. Rubio aseguró que Washington respeta los acuerdos que regulan su presencia militar en Portugal y el uso de sus instalaciones.
Amnistía Internacional había solicitado al Gobierno portugués que comunicara a Rubio que la base de Lajes no debía utilizarse para facilitar crímenes de guerra. Rubio calificó a la organización de «fraude» y sugirió que debería enfocarse en denunciar los crímenes del régimen iraní.
Dependencia tecnológica de China
Rubio también expresó su preocupación por la dependencia económica y tecnológica de un solo país, especialmente en sectores estratégicos como telecomunicaciones y biotecnología. Rangel anunció que Portugal está preparando una legislación para reforzar el control de las inversiones, en línea con el marco regulatorio europeo.
La agenda de Rubio estuvo marcada por preocupaciones sobre la guerra en Ucrania, el reparto de responsabilidades militares dentro de la OTAN y las tensiones relacionadas con la influencia tecnológica de China en Europa. La visita fue precedida por una manifestación de unas 300 personas en Lisboa, convocada para expresar rechazo a su presencia.

