Rubén Suero recuerda a su madre fallecida a los 26 años por cáncer de mama durante la pandemia, un vacío que transforma su vida diaria. Su amor permanece en su memoria y corazón, marcando cada etapa de su vida.
Desde la muerte de su madre, Rubén ha continuado su camino junto a su padre y tres hermanos. Aunque el tiempo avanza, el recuerdo de su madre se convierte en una presencia constante en su vida.
Uno de sus mayores deseos era que su madre pudiera verlo graduarse y formar una familia. Estos momentos, que soñó compartir con ella, solo existen en sus pensamientos y en lo que imagina sobre su presencia.
Con nostalgia, Rubén reconoce que le habría encantado tenerla a su lado en cada logro importante y en cada paso significativo de su vida. Su ausencia se siente incluso en los momentos de mayor alegría.
Un Día de las Madres diferente
En este Día de las Madres, su recorrido no lo lleva a una celebración familiar, sino al silencio de un cementerio. Allí honra la memoria de quien fue el mayor amor de su vida.
Rubén mantiene vivo el recuerdo de su madre con profundo respeto y amor, reflejando el impacto que su ausencia ha tenido en su vida. Este día se convierte en un momento de reflexión y conexión con su memoria.

