La escritora y activista Rosario Chary instó a las mujeres a romper el silencio sobre la violencia de género durante su participación en el Taller de Líderes de Leaders Creating Leaders Association (LCLA) en Wilkes-Barre, Estados Unidos. Chary, quien es sobreviviente de violencia doméstica, enfatizó que su voz puede ser el primer paso hacia la liberación y que no están solas en esta lucha.
El evento, organizado por Wendy Montas y Cherry Tsompanellis, reunió a líderes y profesionales de diversas áreas para reflexionar sobre el liderazgo y el impacto social. Sin embargo, la intervención de Chary se destacó al abordar la dura realidad de la violencia doméstica y los feminicidios, que afectan a miles de mujeres tanto en Estados Unidos como en otros países, incluyendo la República Dominicana.
Chary, quien radica en Estados Unidos, explicó que muchas tragedias comienzan con señales que a menudo son ignoradas. “La violencia no empieza con un asesinato. Empieza con el control, las amenazas y el abuso psicológico”, afirmó, subrayando que el silencio es un aliado del abuso.
Su discurso es especialmente relevante en un contexto donde la violencia intrafamiliar y los feminicidios son motivo de creciente preocupación en la República Dominicana. Chary destacó que el verdadero desafío radica en crear un entorno donde las mujeres se sientan escuchadas y protegidas antes de que ocurran situaciones extremas.
Durante su intervención, mencionó el caso de Esmeralda Moronta, una mujer dominicana asesinada recientemente, quien representa a muchas víctimas que no recibieron la ayuda necesaria a tiempo. “Otra historia quedó incompleta. Un sistema y una sociedad que no la protegió”, lamentó Chary.
Desde una perspectiva psicológica, la activista explicó que muchas mujeres permanecen en relaciones abusivas debido a la dependencia emocional y el miedo, factores que suelen ser invisibles para quienes observan desde afuera. “Cuando una mujer pide ayuda, no necesita ser juzgada. Necesita apoyo y recursos”, enfatizó.
Chary compartió su propia historia de transformación, mostrando cómo ha convertido sus experiencias dolorosas en una misión para ayudar a otras mujeres a recuperar su dignidad. Su trayectoria incluye trabajo en la ONU y la OEA, lo que ha fortalecido su compromiso con los derechos humanos.
Actualmente, Chary trabaja en iniciativas de concienciación sobre violencia doméstica y está preparando su próximo libro, “Basta ya con el abusador”, dirigido a mujeres que buscan sanar tras vivir situaciones de maltrato. Los organizadores del taller resaltaron su impacto transformador y humano en el evento.
Su mensaje final fue un llamado a la acción colectiva: “No esperemos a que una mujer sea noticia para creer en su dolor. Ninguna mujer debe sentirse sola”. En una sociedad donde la violencia sigue afectando vidas, sus palabras se convirtieron en un urgente llamado a la empatía y la construcción de redes de apoyo.

