El exministro de Educación, Roberto Fulcar, denunció que su destitución en 2022 fue parte de un plan orquestado por un grupo de personas influyentes que buscaban controlar el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) destinado al Ministerio de Educación. Fulcar afirmó que este grupo se reunió en un restaurante de la República Dominicana y decidió que era necesario hacerle caer del cargo para mantener el control sobre esos recursos.
Fulcar, quien también es un alto dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), destacó que existen multimillonarios interesados en el manejo de estos fondos. Aseguró que algunas iniciativas y proyectos recibían financiamiento millonario sin estar necesariamente alineados con los objetivos educativos del país.
El exministro indicó que entre los beneficiarios de estos fondos se encontraban personas influyentes, empresarios y representantes de diversos sectores de la sociedad. «Cualquiera que quiso, que se le ocurrió, embadurnó unas cuantas hojas de papel y la llevó y lo convirtió en un proyecto y sacaba millonada en el Ministerio de Educación», expresó, refiriéndose a las prácticas anteriores a su gestión, que comenzó el 16 de agosto del 2020.
Fulcar también mencionó que esta situación involucraba a los más poderosos y grandes empresarios del país, así como a miembros de la sociedad civil. Al asumir su cargo, anunció prioridades como garantizar un cupo escolar para todos los estudiantes y mejorar la calidad de la educación y las condiciones de los servidores del sistema educativo.
Estas medidas, según Fulcar, generaron resistencia entre ciertos grupos de poder que deseaban mantener influencia sobre el manejo de los fondos asignados al sector educativo. Afirmó que existieron esfuerzos organizados para lograr su salida del cargo y recuperar el control sobre esos recursos.
Fulcar fue nombrado ministro de Educación por el presidente Luis Abinader el 16 de agosto del 2020, y su gestión ha estado marcada por la controversia en torno al uso de los fondos educativos.

