La comunicadora Karen Serrata solicitó una revisión del Código para la Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03) tras el asesinato del taxista Félix Valentín Casalinovo Trinidad, de 48 años, en Santo Domingo Este, un hecho en el que estarían involucrados cuatro adolescentes. La Policía Nacional informó sobre el apresamiento de un adolescente de 17 años, uno de los presuntos participantes, mediante la orden judicial núm. 2026-AJ0091035, según el vocero de la institución, coronel Diego Pesqueira.
Pesqueira también identificó a otros tres implicados, conocidos por los alias «Juan el Fantasma», «Maclen» y «La Leyenda», quienes se encontraban prófugos al momento de la información. La Policía continúa con las investigaciones para localizarlos y ponerlos a disposición del Ministerio Público.
Casalinovo Trinidad, quien trabajaba como conductor de la plataforma InDrive, fue asesinado a tiros el viernes 16 de octubre durante un asalto bajo el paso peatonal de la autopista Las Américas, frente al Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras. Según las investigaciones preliminares, los agresores solicitaron un servicio de transporte y abordaron el vehículo haciéndose pasar por pasajeros.
En su intervención, Serrata expresó su indignación por la muerte del taxista y cuestionó las sanciones actuales para los adolescentes que cometen delitos graves. Hizo un llamado a los legisladores para evaluar posibles modificaciones a la ley, argumentando que «ese Código del Menor se adapte a la realidad social de nuestro país».
La comunicadora realizó estas declaraciones durante el programa «Política con Sexto Sentido», transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV. También criticó la falta de supervisión de algunos padres sobre la conducta de sus hijos, citando un caso en el que una mujer reconoció que su hijo de 12 años era utilizado por adolescentes mayores para cometer robos, debido a su falta de responsabilidad penal.
Serrata enfatizó que la formación de los menores no es solo responsabilidad del Estado, sino que las familias también deben asumir un papel activo en su educación y orientación. «Los muchachos no se hacen solos», afirmó, instando a los padres a asumir su responsabilidad y a los diputados a trabajar en una revisión de la Ley 136-03.

