La República Dominicana ha crecido tres veces más rápido que cualquier otro país de América Latina y el Caribe, con una expansión del 4.3% entre 2016 y 2025 y un aumento del 6% en la inversión de capital, mayormente impulsada por el sector privado. Sin embargo, el país enfrenta desafíos en productividad y en el cierre de brechas en infraestructura, talento humano y gobernanza, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).
Las representantes del BID y del BM, Nathalie Alvarado y Carolina Rendón, enfatizaron la necesidad de un modelo de desarrollo inclusivo y sostenible, donde tanto las autoridades como el sector privado deben trabajar para mejorar la competitividad. Alvarado destacó que la concentración de la producción en Santo Domingo y Santiago, así como la escasez de talento especializado, son limitantes significativas para el crecimiento económico del país.
A pesar de que el BID reportó una reducción de la pobreza monetaria del 35% en 2016 al 17% en 2025, el BM advirtió que el 40% de los hogares dominicanos aún se encuentran en situación de vulnerabilidad. Además, el 35% de la red vial es susceptible a deteriorarse por eventos climáticos, lo que agrava la situación.
El acceso al agua es otro problema, con el 65% de los hogares urbanos y el 52% de los rurales teniendo acceso intermitente. Asimismo, el sistema eléctrico presenta pérdidas de hasta 38.8% anualmente, lo que afecta la calidad de vida de la población.
Rendón subrayó que el crecimiento económico ha dejado importantes brechas que deben ser abordadas, incluyendo las barreras de gobernanza y políticas públicas. Según el BM, el 18.6% de las empresas dominicanas considera que las altas tasas impositivas obstaculizan su expansión, un porcentaje superior al 11.8% promedio en la región.
El acceso a servicios financieros también es limitado, con solo el 51% de la población dominicana teniendo acceso y solo el 6% utilizando pagos digitales. Las ejecutivas instaron a consolidar los sectores económicos que han impulsado el crecimiento, como la construcción, el turismo y la manufactura, y a desarrollar nuevos motores económicos.
Proyecciones y desafíos futuros
Ambas ejecutivas valoraron la iniciativa del proyecto RD Meta 2036, que busca establecer una visión a largo plazo para el país. Alvarado destacó la importancia de concentrar esfuerzos en áreas que maximicen el impacto del crecimiento.
Rendón mencionó que las metas del Gobierno para diciembre de 2024, que incluyen elevar el PIB per cápita y mejorar la calidad de vida, son necesarias pero requieren mejorar las habilidades formativas y garantizar empleos de calidad.
A pesar de la reciente promulgación de la Ley 30-26 de Medidas Pro Crecimiento Económico, las ejecutivas no ofrecieron comentarios sobre su efectividad. Durante un almuerzo organizado por la Cámara Americana de Comercio (Amchamdr), se reiteró la importancia de fortalecer el marco fiscal y presupuestario del país para construir un modelo de desarrollo sostenible.
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