El director ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Edward Veras, informó que la República Dominicana necesitará inversiones cercanas a los US$5,000 millones para aumentar del 25 % al 30 % la participación de las energías renovables en la matriz energética nacional para el año 2030.
En una entrevista en el podcast «Reseñas», Veras destacó que el país ya cumplió con la meta climática del Acuerdo de París de alcanzar un 25 % de generación renovable y que el próximo desafío será incrementar la participación de fuentes limpias en el sistema eléctrico nacional.
El funcionario enfatizó que el objetivo es lograr al menos el 30 % de la matriz energética a través de energías renovables como la solar, eólica, biomasa e hidroeléctrica hacia 2030.
Veras explicó que este aumento requerirá la incorporación de nuevas centrales de generación renovable y sistemas de almacenamiento energético para asegurar la estabilidad del suministro eléctrico, dado que fuentes como la solar y la eólica dependen de las condiciones climáticas.
“Estamos hablando de una inversión de unos 5,000 millones de dólares solamente para lograr ese 5 %”, afirmó. Esta estrategia forma parte del Plan Energético Nacional, que busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y fortalecer una matriz energética más diversificada y sostenible.
El director de la CNE también mencionó que el país superó en 2025 la meta inicial de generación renovable y que el sector energético se ha convertido en uno de los principales receptores de inversión privada.
“Todas las grandes compañías energéticas del mundo están mirando a República Dominicana como un hub atractivo para la inversión”, agregó Veras.
La transición energética también incluye el desarrollo de nuevas plantas de gas natural para garantizar energía firme mientras se incrementa la capacidad de las fuentes renovables.
Finalmente, Veras consideró que la energía nuclear podría ser parte de la discusión energética nacional a largo plazo, aunque subrayó que cualquier proyecto de este tipo requeriría planificación, financiamiento y un marco regulatorio adecuado. “Hoy, si miramos la energía nuclear, debemos verla con una ventana hacia 2035”, concluyó.

