La República Dominicana ocupa el décimo lugar en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2026, con un puntaje de 45.1, según un informe de la CEPAL y CENIA. Este resultado refleja un rezago en investigación y desarrollo, a pesar de un consumo digital creciente en el país. Comparado con otros países de la región, como Chile con 71.4 puntos, y Brasil con 68.4, la posición dominicana queda por debajo de las expectativas para su nivel de desarrollo.
El informe detalla que la gobernanza en el país alcanza 73.2 puntos, mientras que los factores habilitantes y la investigación, desarrollo y adopción apenas logran 43.3 y 27.1 puntos, respectivamente. A pesar de contar con una estrategia nacional de inteligencia artificial, la ENIA, que obtuvo puntuaciones perfectas en varios tópicos, el presupuesto asignado es nulo, lo que limita su implementación efectiva.
La comunicación oficial sugiere que se invierte en las personas, pero el informe indica que, de los doce países con estrategias vigentes, solo Brasil y Colombia han especificado los costos de sus iniciativas. La falta de inversión y un enfoque en fortalecer el aparato estatal han contribuido a un estancamiento en la innovación desde 2012.
El informe también destaca que la República Dominicana carece de centros de investigación en inteligencia artificial con financiamiento estable, a diferencia de Costa Rica y Panamá, que cuentan con al menos uno. Esto ha llevado a que las empresas dominicanas adopten la inteligencia artificial con un puntaje de 39.9, en comparación con el 100 de las empresas uruguayas.
A pesar de estos desafíos, el 91% de la población dominicana usa internet, posicionando al país en el cuarto lugar regional. Además, el 22% de las personas entre 15 y 64 años utiliza herramientas de inteligencia artificial generativa, lo que refleja una adopción significativa en la sociedad.
Sin embargo, la economía digital del país no se encuentra en manos dominicanas, ya que Brasil concentra la mayor parte de los recursos tecnológicos de la región. La falta de infraestructura adecuada para centros de datos y el acceso a tecnología de almacenamiento asequible siguen siendo obstáculos importantes.
El informe concluye que para avanzar en innovación, es necesario establecer un ecosistema que integre todos los ejes de desarrollo y no solo políticas a corto plazo. La creación de un centro de investigación en 2026 podría permitir que el país sea considerado en el índice del 2029, pero se requiere un compromiso sostenido y recursos adecuados para lograrlo.

