En la Mexico City Series, los Padres de San Diego comenzaron con una ventaja de 6-0 y 7-1 sobre los Diamondbacks de Arizona.
A partir del cierre del sexto episodio, parecía que San Diego se encaminaría a barrer la serie, tras haber ganado sus dos encuentros anteriores en 2023.
No obstante, Arizona mostró una notable reacción. Anotaron una carrera en la sexta entrada, seguida de seis en la séptima y cuatro en la octava, logrando así un triunfo por 12-7.
Este resultado les permitió dividir la serie de dos partidos en la Ciudad de México.
El manager de los Diamondbacks, Torey Lovullo, destacó la resiliencia de su equipo ante las adversidades, ya que varios jugadores tuvieron que salir por lesiones.
“Es nuestro ADN, nuestra cultura de nunca ceder nada”, afirmó Lovullo tras el emocionante encuentro.
Una serie llena de acción
La serie se caracterizó por un alto nivel de ofensiva, con un total de 39 hits y nueve cuadrangulares.
Ambos equipos anotaron 29 carreras en total, lo que demuestra la naturaleza competitiva del evento en el estadio con una altitud superior a los 7,300 pies.
El sábado, San Diego logró una remontada impresionante, superando un déficit de 4-0 para ganar 6-4. Este tipo de regresos ha sido una especialidad para los Padres, quienes lideran las Grandes Ligas con cinco remontadas similares esta temporada.
Sin embargo, el domingo fue el turno de Arizona, que anotó 11 carreras sin respuesta de San Diego a partir del séptimo inning. “Nunca quieres ceder un juego en que tienes una ventaja de seis carreras”, comentó el dirigente de los Padres, Craig Stammen.
Estadio lleno y ambiente festivo
Entre los héroes del juego del domingo se destacó el venezolano Ildemaro Vargas, quien tuvo un desempeño sobresaliente con un doble, un triple y un jonrón.
También brillaron Tim Tawa, José Fernández y Lourdes Gurriel Jr., quienes contribuyeron significativamente a la victoria de su equipo.
Vargas expresó su gratitud por la oportunidad de participar en la Mexico City Series, destacando la importancia de la victoria para su equipo.
“Todo fluyó bien, gracias a Dios”, dijo el jugador.
El Estadio Alfredo Harp Helú recibió a 39,301 aficionados en total, con un ambiente festivo que incluyó música y baile.
Los boletos se agotaron rápidamente, lo que refleja el gran interés por este evento deportivo en la región.

